La Depresión Felina es Real
Un gato deprimido no llora, se vuelve invisible. Si tu mascota ha dejado de jugar o duerme en exceso, podría estar sufriendo un problema de aburrimiento crónico o ansiedad ambiental.
Las Señales de Alerta
Cambios en el apetito, falta de higiene personal y esconderse por horas son los gritos silenciosos de un gato infeliz. La depresión felina a menudo se confunde con pereza, pero es una patología que requiere acción inmediata.
Plan de Acción de 7 Días
Dedicaremos tiempo al juego interactivo, enriqueceremos su ambiente con alturas y rascadores, y usaremos estímulos sensoriales como el catnip para despertar su alegría de vivir.